Quiénes somos

Nuestros valores

El bienestar del animal está por encima de cualquier otro criterio. Eso no es un eslogan: es la razón por la que hacemos cada cosa de la manera en que la hacemos.

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Respeto al ritmo individual

Cada animal llega con su propia historia. Algunos vienen sin haber pisado nunca una peluquería. Otros tienen experiencias previas que les generaron desconfianza. Ninguno de los dos casos es un problema: son puntos de partida diferentes.

Ajustamos el ritmo de la sesión a lo que el animal muestra, no a un protocolo fijo. Si necesita cinco minutos para olfatear la mesa antes de subir, esos cinco minutos existen.

Aplicación práctica
Las sesiones no tienen duración máxima predefinida. Se trabaja hasta que el animal está cómodo o hasta que sea el momento de parar.
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Transparencia con los tutores

Si durante la sesión observamos algo que merece atención, lo comunicamos. Un bulto, una zona de pelo que cede demasiado fácil, una uña que ha crecido de forma irregular. No diagnosticamos, pero sí informamos.

También comunicamos si en algún momento la sesión no puede continuar porque el animal está demasiado estresado. Parar a tiempo es parte del trabajo.

Lo que recibes
Un resumen verbal de cómo fue la sesión y qué observamos. Sin tecnicismos innecesarios.
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Herramientas y productos adecuados

No usamos el mismo cepillo para un yorkshire y para un golden retriever. Ni el mismo champú para una piel sana que para una con dermatitis. Parece obvio, pero no siempre es así en la práctica.

Trabajamos con productos sin perfumes agresivos y con utensilios que reducen la fricción y el tiempo de exposición al ruido.

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Sin sujeción innecesaria

Hay momentos en que sujetar al animal es necesario por seguridad, tanto la suya como la del profesional. Pero la sujeción no es el primer recurso ni el predeterminado.

Antes de sujetar, probamos otras vías: cambiar la posición, hacer una pausa, empezar por una zona diferente del cuerpo. La mayoría de las veces hay una alternativa que funciona.

Excepción
En casos donde la seguridad lo requiere, se explica al tutor la razón antes de proceder.

¿Tu animal tiene necesidades específicas?

Cuéntanoslo antes de reservar. Nos ayuda a preparar mejor la sesión.