Información para tutores

Consejos de cuidado

El trabajo entre sesiones importa. Aquí encontrarás información práctica sobre el mantenimiento del pelaje en casa y señales a las que prestar atención.

Cepillado en casa

El cepillado regular entre sesiones profesionales no es opcional para la mayoría de razas. Evita que se formen nudos que luego son difíciles y molestos de deshacer.

La frecuencia depende del tipo de pelaje. Un pelo corto y liso necesita mucho menos que un pelo largo o rizado. Como referencia general:

Pelo corto y liso
Un cepillado semanal es habitualmente suficiente para eliminar pelo muerto y mantener el pelaje en buen estado.
Pelo mediano o semilargo
Dos o tres veces por semana, prestando especial atención a las zonas de mayor fricción: axilas, detrás de las orejas, zona inguinal.
Pelo largo o rizado
Cepillado diario o cada dos días. En estas razas los nudos se forman rápido y si no se atienden, llegan a provocar problemas de piel.

El cepillo adecuado también importa. No todos sirven para todos los tipos de pelo. Si tienes dudas, pregúntanos en la próxima visita.

Baño en casa: cuándo y cómo

Bañar con demasiada frecuencia puede eliminar la capa protectora natural del pelo. En general, el baño en casa tiene sentido cuando el animal se ha manchado o tiene olor intenso, no como rutina fija semanal.

Algunos puntos prácticos:

  • Usa siempre champú específico para animales. El de personas tiene un pH diferente y puede irritar la piel.
  • Aclara muy bien. Los restos de champú son una causa frecuente de picor.
  • Seca con toalla primero, luego con secador en temperatura baja. El ruido del secador asusta a muchos animales; empieza lejos y acércate despacio.
  • No bañes si el animal tiene heridas abiertas o zonas con eccema activo.

Señales que merecen atención

Durante el cepillado o el baño en casa es habitual detectar cosas que de otro modo pasan desapercibidas. Algunas señales que conviene no ignorar:

Zonas con pelo que se desprende en exceso
Puede indicar alergia, estrés o problema hormonal. Si no coincide con época de muda, merece una revisión.
Piel enrojecida o descamada
Puede ser dermatitis, hongos o reacción a algún producto. Consultar con veterinario antes de aplicar nada.
Bultos o protuberancias bajo el pelaje
No siempre son graves, pero cualquier bulto nuevo debería ser visto por un veterinario.
Uñas muy largas que rozan el suelo
Afectan a la postura y pueden causar dolor, especialmente en animales mayores. No esperar a la próxima sesión de peluquería.

Cuidado específico para gatos

Los gatos se acicalan solos, pero eso no significa que no necesiten ayuda. Las bolas de pelo son consecuencia directa de ingerir pelo durante el aseo propio, y pueden causar problemas digestivos.

El cepillado regular reduce la cantidad de pelo que el gato ingiere. Además, en gatos de pelo largo o con movilidad reducida por edad, el aseo propio no llega a todas las zonas.

Para gatos que no toleran el cepillado: empieza con sesiones muy cortas, con el cepillo que menos incomoda, y ve aumentando gradualmente. Nunca forcéis: un gato estresado puede asociar el cepillo con una experiencia negativa y el problema se amplifica.